Convergencia

Picasso decía que la inspiración existe, pero que debe de encontrarte trabajando. Y por desgracia a veces tampoco es suficiente. Como amante del arte y artista frustrada, he pasado, y paso ahora por una etapa de creatividad nula, en las que por más que se trabaje, se llore y se suplique, la musa no baja del cielo como algo divino. Menos aún si se debe de escribir un post con la presión de terminarlo en menos de 40 minutos, porque el bus no espera por nadie.
Afortunadamente me acordé de Cetrería, un buen blog de un buen amigo. Muy simpático. El rey de la ironía. Y como sé que no va a leer esto, confieso que muchas veces lo leo para inspirarme. Y también para alegrarme. Este filósofo trata con un delicioso humor negro el movimiento pop intelectual de la Ciudad de México.
Hace mucho que no lo leía, pero hoy lo hice. Me encontré una secuencia de varios posts interesantísimos sobre la convergencia, imágenes que presentan exactamente la misma composición pero en contextos completamente diferentes, y que aumentan su valor en la medida en que los personajes presentados tengan, además cierto paralelismo.
Con estos dos ejemplos no hace falta agregar más:
